miércoles, 13 de enero de 2016

Flaco favor



El partido de Pablo Iglesias da una vez más de comer a los medios de comunicación. Esta vez ha sido la diputada Carolina Bescansa, quien ni corta ni perezosa ha llevado a su hijo a la sesión de constitución de las Cortes. La instantánea se ha convertido en la imagen del día y los primeros comentarios, detractores y defensores ya han salido a la luz.

No tengo ni la más remota idea de si lo habrá llevado porque hoy cerraba la guardería a la que suele llevar a su retoño (que por supuesto no debe de ser la del Congreso), porque le apetecía, si ha sido una jugada de PODEMOS o una decisión libre para poner, o no, el tema de la conciliación laboral sobre la mesa. Pero sea cual sea la razón por la que lo ha hecho, francamente, ya no tengo ni pajolera idea de qué opinar al respecto.




Parece ser que no es la primera vez; su hijo forma parte ya de la vida política porque se lo ha llevado en reiteradas ocasiones y a numerosos actos políticos. En el día de hoy, sin embargo, ha pedido que no la fotografiasen (cosa que ha resultado imposible) y no ha hecho declaraciones al respecto. Así que, a priori, dudo bastante que lo haya hecho como acto reivindicativo, pero de ser así... ¿es la manera correcta de hacerlo?

Algunos presentes (evidentes) no han tardado en mostrar su rechazo: el ministro del Interior en funciones lo ha calificado de "lamentable". Carlos Salvador, de UPN ha escrito en su cuenta de Twitter: "Podemos, si  tanto les importan los niños podrían empezar por dejarles nacer y ayudar a quienes lo necesitan para que nazcan".




Desde luego creo que, pese a ser parte de su programa, esta no es forma de reivindicar la conciliación laboral. En primer lugar porque puede desvirtuarse el mensaje y en segundo, porque debe haber un asesor de comunicación detrás, que le advierta de la posibilidad de que todo acabe con un montón de memes que nada tengan que ver con la causa. Y sí, esta es la forma de afrontar la cruda realidad de los españoles: haciendo chistes.




No obstante, aprovecho la ocasión para recordar que no debemos confundir conciliación laboral con poder llevarte a tu hijo a todas partes. Conciliación laboral significa tener tiempo como madre y como profesional, pero por separado; recibir ayuda y facilidades para poder compaginar ambas cosas. Claro está, depende de cómo entiendas la conciliación laboral, que es lo que no me ha quedado del todo claro con este acto de doña Bescansa.

Entre algunos de los comentarios que he leído en las redes sociales está el de que la mayoría de las críticas son por parte de mujeres y que no hay quién nos entienda. Pues bien, yo creo que una cosa es que luchemos por nuestro derecho a poder realizarnos tanto como madres, como profesionales (sea en el sector que sea y al igual que cualquier padre), y otra muy distinta es que nos tomen por idiotas. ¿Osea que si en una reunión puedo estar pendiente de si se le cae el chupete o no a mi hijo, debo darme por satisfecha? ¿Esa es la solución? Alguien se ha tomado muy al pie de la letra aquello de que las mujeres somos las únicas capaces de hacer dos cosas a la vez. Me parece genial que si la ocasión lo requiere una madre o un padre puedan llevarse a su hijo al trabajo y otra muy distinta, es que eso se plantee como solución al problema de la conciliación laboral.

Eso no es avenencia, señores y señoras, eso es una putada.

Por cierto, con ella se ha llevado también a la niñera.



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