viernes, 22 de mayo de 2015

Sentidos

Te degusté con ganas y
me empaché de dolor.

Fin de la primera parte.

Ahora, tu amor ya
me sabe a poco.

Eres insípido, áspero y soso.
Desprendes un rancio olor
 a egoísmo y sabes 
fuertemente 
cobardía.

Antes, abrías mi apetito.

Ahora, tan sólo con el
 recuerdo de tu hedor,
 cierras mi estómago con 
un nudo marinero.

A ciegas, eres ya un 
plato que jamás 
volveré a probar,
más que para punzarme
en el pecho el tenedor 
que provoque tu olvido.



No hay comentarios:

Publicar un comentario