jueves, 22 de junio de 2017

Inauguración del Restaurante Eneko, sin tonterías ni farándula


Fue una gratísima y grandísima noticia que invitasen a La Otra Mirilla a la inauguración del nuevo restaurante de Eneko Atxa, el Restaurante Eneko en Larrabetzu. Pero fue aún mejor asistir XD

Este espacio no es un blog gastronómico, ni yo soy una experta culinaria. A quién voy a engañar. Eso sí, a pocas personas les gustará comer más que a mi ;) Y  qué mejor bagaje que ese, el del auténtico placer por comer (que no por cocinar).

Me gustaría empezar este post con una breve y sinsorga anécdota. Una vez, en una cata en una bodega familiar, pequeña y con mucho encanto de La Rioja a la que fui, la persona allí al cargo nos hablo de la "tontería" que existe hoy en día en torno al mundo del vino y las catas. 

Nos dijo que si un vino te gusta no hay más tontería que valga, da igual si es de brick o de una botella de 2.000€. Esa es la única opinión que vale, y no la de un enólogo, sumiller o catador de vino. Entendí perfectamente lo que quería decir: que si te gusta, eso es lo importante, que no te dejes llevar por el snobismo y la farándula del mundillo. 

Porque como se suele decir, para gustos los colores... y también el vino, el arte, la comida, las obras de teatro, la música...

Anécdotas aparte, creo que lo mismo ocurre en el sector gastronómico, sobre todo ahora con la sobreexposición de la profesión gracias a programas como Master Chef o Pesadilla en la Cocina. Una profesión que ha adquirido caché en las últimas décadas y ha dado a conocer a muchas personalidades del mundillo.

Y quería aclarar todo esto antes de contaros qué me pareció a mi la nueva propuesta de Eneko Atxa, porque creo que en este caso es muy importante para poder valorar el trabajo de un artista como Eneko, un artesano que dicen esculpe emociones.

Cuando un chef es bueno no necesita estrellas Michelín, ni críticos gastronómicos que suelten cualquier afirmación rimbombante sobre un plato, ni aparecer en ningún programa de televisión o hacer un tuit desafortunado. 

Cuando un chef es bueno, es bueno y punto, sin tonterías ni farándula. Y como supondréis, eso es precisamente lo que opino yo de la cocina de Eneko Atxa, más desde que descubriera su nuevo restaurante y su vuelta a los orígenes con esta nueva propuesta gastronómica. Veamos por qué.

El nuevo restaurante de Eneko Atxa, 0% tonterías 100% gastronomía


El primer detalle reseñable es el entorno. Probablemente, cuando Eneko Atxa decidió comenzar su aventura, más de uno pensó qué se le había perdido en Larabetzu y hasta alguno sepultaría el negocio tan sólo por el enclave. La envidia, que es muy mala ;)

En realidad lo desconozco, pero seguro que mis conjeturas no son del todo equivocas. Sin embargo, cuando algo es bueno da igual donde se encuentre, que uno oye hablar y va porque lo quiere probar, ¿o no?

Eso mismo ocurre con la cocina de Eneko Atxa. Uno da mil vueltas hasta llegar allí porque simplemente merece la pena, pero con creces.


Sobre Eneko Atxa

Bueno, qué os voy a decir de él... Tuve el placer de conocerle en persona durante la inauguración de Restaurante Eneko y me pareció un tiarrón del norte, muy simpático, 'campechano' y atento. Con un acento muy marcado nos estrechó las manos y nos dio dos besos. Lucía camisa de manga corta y unas alpargatas; cero formalidades, muy natural.

Cuando se trata de personalidades conocidas y reconocidas por su trabajo, con premios y 3 estrellas Michelín como lo es en este caso, imaginas o esperas encontrarte con un pavo real que te mire por encima del hombro, un divo de la cocina.

Lo que me ocurrió cuando conocí a Eneko Atxa fue precisamente todo lo contrario. Un hombre amable y atento, interesado en recibir nuestro feedback y que disfrutáramos de la velada. No sé cómo explicarlo, pero se notaba, se palpaba que lo importante para Eneko es el disfrute total y absoluto de sus comensales, nosotros eramos las estrellas.

Así que pensé un 10 por Eneko, me quito el sombrero, o la txapela ;)




Los detalles

Otra de las cosas que no puedo obviar son los detalles de los que no acostumbramos a hablar, pero igual de importantes. 

La cocina roba todo el protagonismo a lo demás. Pero cuando se trata de un restaurante como el de Eneko Atxa todo está pensado y colocado al mínimo detalle, no solamente en el plato, también en el espacio.

Algo que admiro, respeto y que creo revaloriza la cocina del Restaurante Eneko, es esa vuelta a los orígenes que tan presente estuvo durante la inauguración. Todo es autóctono y local, desde la fabricación de las mesas con detalles encantadores, hasta la merluza, el vino o el pan. Todo. Como decía sin tonterías ni farándula. 100% gastonomía y encanto euskaldun.

El menú del Restaurante Eneko 


Y por último la comida, la reina de la noche. No voy a enrollarme en este punto porque como bien decía al comienzo del post no soy experta en la materia ;)

Lo que sí comparto son algunas fotos que pude hacer y en las que indico qué es cada cosa. Me falta algún plato del menú, como la merluza o un entrante que nos pusieron, pero tampoco quiero desvelarlo todo para que os animéis a ir y a probarlo.

Se trata de una propuesta que recoge 9 platos cocinados en directo y que satisface cualquier barriga y paladar. Nosotros desde luego volvimos de lo más saciados, satisfechos, contentos, alegres y sorpendidos a casa. Un montón de emociones esculpidas gracias al cocinero Eneko Atxa y todo su equipo, y gracias también a la mejor de las compañías, mi pareja, Virgina de Sweet and Sour y su marido.

En definitiva, un restaurante, menú, equipo y chef 100% auténticos, sin tonterías ni farándula. La pasión por la cocina y por hacer disfrutar a la gente son el alma de un Restaurante como el Eneko, al que le auguro un fantástico porvenir y le agradezco de corazón la invitación.

ZORIONAK DENOI!



 


  

  

  

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