miércoles, 23 de septiembre de 2015

Estaciones


Tal y como llegó el verano, lo hizo también el invierno. Al principio fue tu cara, tu calidez, ternura y, por supuesto, tus ojos. Después llegaron las caricias, los detalles y la magia de su compañía.

Ahora me enfrento al frío del invierno, a la soledad de las calles. Y ansío que se cierren tus ojos en mi memoria. Qué llegue de nuevo la primavera aunque sea sin ti y que me llene de flores y más horas de luz. Qué vuelvan la alegría y las ganas de vivir, y que no se marchen nunca más, por Dios... Sea cual sea la predicción meteorológica o el cambio de estación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario