jueves, 16 de octubre de 2014

La leyenda del hilo rojo

Hace unos meses descubrí por casualidad la leyenda del hijo rojo. Un conocido se fue a la Asociación Hilo Rojo en Trujillo y buscando información sobre esta ONG descubrí la famosa leyenda. Desde entonces, parece que me persigue, porque la leo, veo o escucho allá por donde vaya. Hoy, quiero compartirla con vosotros porque tiene un significado especial para mí.

Todo parte de la creencia en Japón de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. El motivo se encuentra en la arteria ulnar, arteria que conecta el corazón con el dedo meñique. De ahí también el significado de entrelazar los dedos meñiques para desear suerte o hacer promesas.
El hilo se supone que une a las personas desde su nacimiento y existe independientemente del momento o el lugar en el que se encuentren. El hilo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper.
Una de las leyendas sobre el hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas de la tierra aquellas que están predestinadas a unirse y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.
Sin embargo, la leyenda más popular y la que se cuenta en casi todos los hogares japoneses es la siguiente:
"Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino, así que la ordenó traer ante su presencia.
Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que seria su esposa. La bruja accedió y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, junto a una pobre campesina con un bebe en brazos.
Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse en pie e hizo que el joven emperador se acercara. Le dijo : “Aquí termina tu hilo”. Al escuchar esto, el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja; empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebe en brazos y la hizo caer haciendo que el bebe se hiciera una gran herida en la frente. Después, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.
Muchos años después, llegó el momento en que el emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. cuando vio por primera vez la cara de su esposa, con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente la cara.
Al levantarle el velo vio por primera vez que su hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver el destino que había pasado frente a él".
Y colorín colorado...

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