viernes, 12 de septiembre de 2014

Cuestión de números



Ayer compartí en mi Facebook una publicación que decía "8 razones para dejar ir a las personas que ya no juegan un rol importante en tu vida". En lo que restó de día leí "20 maneras de sentarse sobre la cara de un hombre", "Las 10 cosas que las solteras mayores de 30 están cansadas de escuchar", "8 formas bonitas de masturbarse", "10 cosas que no puedes hacer si tienes hijos" y "Las 20 cosas que necesitas dejar ir para ser feliz". Al tercer artículo pensé: cuánta chorrada enumerada, cuánta palabra barata y cuánta gente tonta como yo que lo lee y comparte. Y me pregunté ¿por qué son siempre números pares? ¿Por qué voy a querer sentarme en la cara de un hombre? ¿O para qué quiero saber que no puedo hacer si tengo hijos cuando no los tengo? Y si los tuviera ¿para que iba a leer algo que probablemente ya sé?

Total. Te pones a echar cuentas y ¿cuántas cosas evidentes tienes que hacer, o no, para ser simplemente feliz? Me temo que para éste, el segundo gran misterio de la vida, no hay una respuesta universal que valga para todos, sino que depende de cada uno. ¿Por qué entonces, con algo tan evidente, nos empeñamos en encontrar y propagar recetas tan absurdas como estas? ¿Acaso es un fenómeno puesto en marcha por revistas como la Cosmopolitan? Probablemente.

No lo sé... Yo siempre fui de letras. Así que he decidido dejarles los números a otros, como por ejemplo a quienes se inventan el décimo consejo para no quedarse sin trabajo a las órdenes de un antisocial o pervertido sexual. A quienes nos entretienen y manipulan con esta clase de psicología barata. A todos ellos, gracias por iluminarnos y enseñarnos a vivir.

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