viernes, 8 de agosto de 2014

Carta de una activista cristiana a una amiga bloggera

Tengo que confesar que no soy muy religiosa. Creo en algo, pero no sé exactamente en qué ni cómo ello condiciona mi forma de ser o ver el mundo. Hace años tuve el placer de toparme con una catequista, creyente firme de la religión católica y activista de sonrisa en boca. A día de hoy es una de las mejores amigas que tengo. Nuestra manera de ver y vivir el mundo es muy parecida (estuvo conmigo además en el 15M), con la única diferencia de que nuestra manera de vivir la religión es más bien diferente. Yo creo en ella y creo en su Iglesia, aunque este tipo de discurso suene anticuado, pasado de moda o aburrido. 

Hace tiempo le pedí que utilizará LOM para lanzar su mensaje a mis fisgones, un mensaje que no necesariamente tiene porque ser el mío, pero en el que si confío y por el que apuesto. Compartir muchas cosas, aunque no las sintamos nuestras, nos hace ricos de espíritu, corazón y mente (la mayor de las riquezas). Hoy quiero compartir una carta que esta buena amiga mía me ha escrito desde Bolivia, donde lucha junto con su pareja por cambiar el mundo. Aunque como siempre, sea más bien el mundo el que los esté cambiando a ellos. Sus firmes creencias, contracorriente, al margen de lo que les digan, me anima a tenderles esta mano amiga que siempre pretende ser LOM.

Gracias a quien sea por darnos la oportunidad de conocer y rodearnos de personas como la autora de esta carta. Ojalá todos tuviéramos sus ojos para ver el mundo con esa alegría, fortaleza y bondad.


Mi amiga es esa preciosidad de camiseta azul. Junto a ella su pareja, Victor, otro solete.

Hola cariño,

Hace mucho tiempo ya, me comentaste que te gustaría que escribiera un post en el blog que tanto me gusta visitar, laotramirilla, mirilla que has conseguido que sienta mía, y de muchos más fisgones. Me pediste que hablara de la Fe, de Jesús,  de la Iglesia, de lo que ello supone para mí, porque confiabas en que mi experiencia podría inspirar a otros. Me sentí muy alagada por ello, y a la vez abrumada… sentí que me quedaba grande… ¿inspirar a otros?, ¿yo?, no me considero tan especial, cariño… supongo que por eso he tardado tanto en animarme a escribir, pero más vale tarde que nunca ;)

Sabes que soy carne de parroquia, que siempre he estado rodeada de gente buena que sigue el estilo de Jesús, ese loco que apostó y sigue apostando por los más pobres, dignificando a la persona por encima de todo. Creo en Dios porque siento su amor, porque siento que me acompaña a cada paso, y que me sostiene cuando yo no puedo. Dios es AMOR, puro amor. Nos quiere tanto, que como no éramos capaces de verlo en lo divino, quiso mostrárnoslo con un ejemplo muy claro: nos entregó a su Hijo, Jesús, un niño de carne y hueso como nosotros, que nació en un pesebre, y vivió de forma muy humilde y dándose a los demás, hasta el punto de morir de la peor de las maneras en aquella época, muerte en cruz. Muerte que no venció, Jesús resucitó, prueba de que el AMOR lo puede todo, y estoy convencida de que si todos lo creyéramos, el mundo sería un auténtico paraíso. Él siempre dio prioridad a los últimos, a los marginados, a los indefensos, leprosos, prostitutas, ciegos, etc. Y sigue haciéndolo hoy.

Yo estoy absolutamente enamorada de Jesús, de su proyecto, creo en el amor por encima de todo, y siento que la persona es lo primero.
A pesar de haber pasado miles de años, hoy siguen naciendo niños, viviendo y muriendo adultos en condiciones similares a entonces, pobreza, abandono, soledad, hambre, enfermedad, etc.  Veo a Jesús en cada uno de ellos Patri, y en esta experiencia de Bolivia más que nunca. Estoy rodeada de niños y adolescentes enfermos físicos y mentales, adultos y ancianos muy humildes y trabajadores, con muchísimas carencias y que cada día me dan un ejemplo de vida, de amor, de felicidad. En teoría tienen menos que yo, en la práctica no; agradecen y comparten todo, y la queja, el enfado y el mal humor brilla por su ausencia, Patri. Esto es lo que más me está tocando. 

Llevo aquí más de 2 semanas (¡¡¡el tiempo pasa demasiado rápido!!!), y no ha habido ni una sola queja, y créeme que con mis ojos europeos, aquí veo motivos más que de sobra para que lo hagan, y sin embargo, sonríen, agradecen, comparten, etc. Están consiguiendo contagiarme, y eso hace que sea muy pero que muy feliz, Patri. Veo a Jesús por todos lados, en los rostros de los pequeñines a los que doy de desayunar, de los adolescentes con los que organizamos actividades, juegos, en los Hermanos de San Juan de Dios con los que estoy teniendo la suerte de poder vivir esta fantástica experiencia, que dan su vida por los demás, en los trabajadores que no sólo cumplen con sus obligaciones, sino que se dan al 120% para cuidar a estos pequeños que son el gran tesoro del Instituto Psicopedagógico en el que tengo la suerte de participar, en la gente que nos abre sus casas, sus corazones, sus costumbres sin preguntar antes, sin que tengas que demostrarles nada… 

Yo me he repetido muchas veces: “Da y confía en que recibirás, pero ten paciencia”. Aquí Patri, hemos recibido antes de dar nada, nos han acogido, nos han recibido, agradecido por venir antes de demostrar nada, de darles nada… Ayer tuvimos una reunión con el Hermano que es el Director del Centro y ante nuestra inquietud al preguntarle qué quería que aportáramos exactamente, entender si lo que estábamos haciendo era lo que el esperaba, nos dijo que lo único que nos pedía es que hiciéramos todo desde el corazón, y que así estaría bien hecho… que quería que viviéramos la experiencia de hospitalidad en el Psico y descubriéramos a los chicos que son el gran tesoro del centro y sus trabajadores… me puse a llorar como una magdalena, Patri… nos dan tanto, nos acogen, nos cuidan, y lo único que nos piden es que pongamos corazón y nos llevemos una experiencia vital que nos marque… Le dimos las gracias, muchas gracias, y desde luego, que tenga por seguro que así lo haremos.

En todos ellos veo instrumentos claros del amor de Jesús. Jesús habla, actúa, a través de ellos. Y de los sacerdotes de la Parroquia de Nuestra Preciosa Sangre en Madrid, y las Hermanas Hospitalarias, de tu tía monjita etc. Nuestro Dios divino, necesita sus manos, sus piernas, sus labios para seguir actuando hoy entre nosotros, y créeme que actúa, Patri. Ellos son el ejemplo que inspira, que conmueve, que mueve, que transforma… y no yo… Yo me siento muy pequeñita a su lado, Patri, son tan grandes y tan humildes a la vez, se encuentran en la base, en lo más pequeño, con los humildes, son esa IGLESIA en la que yo creo, la que tiene como pilar a los más desfavorecidos, es aquí donde yo veo la grandeza. 

Por otra parte, sé que soy grande y muy afortunada, porque a pesar de mis muchas debilidades y fragilidad, Jesús me quiere y cuenta conmigo para cambiar el mundo que tenemos hoy, para dejarlo poquito a poco algo mejor. Muchas veces me fustigo diciendo que hago muy poco, para lo muchísimo que puedo hacer, y que con ese poquito que hago consigo una migaja que a veces es tan pequeñita que percibo que no es tal… 

Recuerdo una vez, hablando con un sacerdote amigo mío, cuando era monitora de Confirmación, le decía que estaba frustrada y me sentía muy mal porque no conseguía mostrar a los chicos la grandeza del amor de Jesús. Sabía, sé, que tenía el mejor producto del mundo entre las manos y no entendía como podía venderlo tan mal…  venían muy poquitos chicos, muchos se iban, otros no participaban todo lo que me gustaría, y sentía que mi esfuerzo caía en saco roto… Mi buen amigo me contestó: “Exactamente… ¡¡¡¿¿¿quién te crees que eres Aitziber???!!! La persona a la que sigues la mataron en Cruz las propias personas que Él más quería. No te creas tú, más que Él.” La verdad es que a lo largo de la vida siempre he tenido la suerte de rodearme de gente que me “agite” y me haga ver que el Mundo es muy grande y que yo nos soy precisamente el ombligo del mismo ;) Después me dijo que “Siempre queda algo, y que la llama que hoy se siembra en sus corazones, puede que brille con fuerza dentro de un tiempo, y que probablemente yo no esté para verlo”. 

Curiosamente, muchos años después, sigo recibiendo comentarios similares de mis compañeros de viaje aquí en Bolivia, mis corazones sin fronteras, los 3 voluntarios y el Hermano con los que tengo la suerte de haber venido aquí. Me dijeron que “a veces toca sembrar, pero no recoger, recoger le corresponderá a otro”, y que “mientras haga las cosas desde el amor, estarán bien hechas, aunque por circunstancias, hoy no lo parezca.” Tengo mucha suerte Patri, Dios me pone a muchísima gente buena a mi paso para darme fuerzas y demostrarme que me acompaña en esta pequeña gran misión de cambiar el mundo a mejor, misión que como bien sabes, no puedo cumplir sin ti ;) Te quiero Patricia.

Siento a Dios en mi corazón, y siento que ese Jesús de carne y hueso sigue hoy entre nosotros, en las personas que necesitan ayuda y en aquellas que dan su vida por ellos.

En cuanto a la Iglesia, me siento parte de la misma, y siento que al igual que yo, está en continuo cambio y transformación. Hace tiempo, decía que para mí había dos IGLESIAS, una la iglesia en minúscula en la que yo creía, y de la que yo me sentía parte, y otra la Iglesia con mayúsculas, la del Papa, la jerárquica, la que no aceptaba a los homosexuales, ni permitía comulgar a personas divorciadas, etc. Una vez, al compartir esta reflexión con una amiga, ella me dijo que sentía lo mismo, pero que a la iglesia de base, de parroquia era lo que para ella estaba escrito con mayúsculas, y tenía razón, la mayúscula la merece la Iglesia de base. A día de hoy, ya no siento que haya dos Iglesías, sino una única IGLESIA con todas sus letras en mayúsculas. El Papa Francisco lo ha conseguido, me encanta su mensaje, no es que sea un mensaje nuevo para mí, pero sí para muchos de los que a día de hoy no se sienten parte de la Iglesia, y está dando visibilidad a esa Iglesia de base, de parroquia, de persona… que existe ya, pero que no se ve a menos que estés dentro. 

Tras escuchar varios de los mensajes del Papa Francisco, pensé en hacerle una propuesta que confío que Jesús le traslade ;) “¡Trabajemos en equipo! Tú te encargas de la parte estratégica y yo me encargo de la parte Operativa! J” Ya sabes que tu amiga está bastante loca , pero es algo que ya sabías ;) Hace falta cristianos en todos lados, necesitamos a religiosos y laicos en la parte más estratégica, y a religiosos y laicos en la más operativa. Confío plenamente en este trabajo en equipo.

Como sabes, hay mucha gente que al saber que soy cristiana, me dice que no entiende como puedo creer en una Iglesia llena de riqueza que no comparte, que está en contra del aborto, de los homosexuales, etc. Una vez, un compañero empezó a darme ejemplo del Papa, del Arzobispo, de un cura que salió en el periódico por motivos de pederastia, etc. Y yo le pregunté a ver si conocía a alguna de esas personas de las que estaba hablando, me dijo que no, pero que es lo que se escucha de la Iglesia, a lo que yo le contesté. “A mí me conoces y me tienes en buena estima, yo soy Iglesia, y si quieres puedo presentarte a miles de personas fantásticas que forman parte de ella y que estoy convencida de que te gustarían”. Me sorprendí a mí misma diciendo esa frase, frase que me tomo muy en serio y con gran responsabilidad. Luego añadí: “A mí tampoco me gusta esa parte de la Iglesia, pero no se puede tomar la parte por el todo. Creo en la Iglesia, y trato de cambiarla desde dentro”.

Patri, no sé ni lo que he escrito, lo que me ha salido, con el desorden que me caracteriza, es lo que esperabas. Si te gustaría que te contara alguna otra experiencia más en detalle, o si quieres que sigamos hablando del tema, sabes que estoy más que encantada. Te quiero. Esta carta es para ti, y eres libre de guardarla, de publicarla, o de escribir sobre ella. Yo sólo tenía la necesidad de responder a esa bonita petición que me hiciste en su día.

Patri, tengo la sensación de que allí nos equivocamos, nuestras prisas, egoísmos, afán de protagonismo, primar la eficiencia sobre las personas, nuestros enfados, orgullo… nos llevan por otro camino, no por el de la felicidad… Te pido por favor que me recuerdes este escrito, porque estoy convencida de que caeré, de que el día a día a mi vuelta podrá conmigo en muchas ocasiones, pero recuérdame por favor esto que te digo, mi experiencia vivida en Sucre, porque creo que esta es la manera en la que quiero vivir, aquí la sonrisa y el amor están por todos lados, cariño. TE QUIERO.

Te pido por favor que leas el blog unailusionuncamino, donde podrás entender algo mejor lo que trato de explicarte, en él encontrarán un trocito de esa amiga que tanto te quiere y que desde su pequeñez, trata de hacer algo bueno. Te quieroooooooo.

Fdo. Aitziber

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