martes, 6 de mayo de 2014

Un poquito de por favor

No, esto no va del anuncio de Desigual con el que todo el mundo se está cebando y que efectivamente es una mierda, no. Esto va de profesiones que merecen el mismo respeto que un médico o un abogado. Lo siento, pero es que me ha tocado la fibra sensible ver en el Huffington Post un artículo de doña Yolanda Domínguez titulado: "¿Pero que mierda fuman estos publicistas?" Pues mire oiga, como publicista no fumo ninguna mierda, pero va a ser que si me trago mierdas como la que usted escribe: 

Está bien lo de intentar hacer el triple salto mortal para ver si capto más clientes y supero a la competencia, la publicidad va de eso, pero ¿es que no hay otro tipo de estrategias?, ¿es que no tienen impacto otro tipo de mensajes que no sea humillando, vejando o denigrando a alguien?, ¿para tan poquito dan esas neuronas privilegiadas de los señores creativos? Porque debéis fardar un montón entregando vuestra tarjeta de visita pero algunas deberían subtitular el cargo de "Director creativo" con el slogan: "Perpetúo estereotipos", "Engaño al personal" o "No tengo ningún tipo de escrúpulos".

Llevo años ejerciendo como publicista y diseñadora gráfica, conozco maravillosos creativos y diseñadores publicitarios que cobran un salario pésimo y cuando salen de currar sólo quedan las prostitutas y los buhos. He pasado por agencias y multinacionales donde opinaba hasta el último currela de almacén. Donde el cliente manejaba todos los hilos, porque ellos (los que pagan) son también diseñadores y publicistas, y saben muy bien lo que vende, lo que vale y lo que no, o esa es la mierda que ellos se creen.

Aquí todos queremos llevar el pan a nuestra mesa, aunque por ello nos tachen de "fumatas", "flipados", bohemios o gente que se limita a pintar y colorear. Pero desde luego, en toda profesión hay iluminados, "mangarranes" y gente muy poco profesional a la que le vale todo, aquí nadie se libra de pecado (incluídas las monjas y los curas). Pero yo en la mía estoy hasta los santísimos de cargar con todos esos estereotipos que según la señora o señorita Yolanda perpetuamos los publicistas.

Jamás en todos estos años he leído un sólo comentario o artículo positivo sobre la publicidad. Cuando una campaña es buena el mérito se lo lleva el cliente y cuando es mala la culpa la tienen los publicistas. Y déjeme aclararle Yolanda, que los publicistas no son sólo creativos; los hay ejecutivos de cuentas, los hay de medios, investigación de mercados, o desarrollando e implementando planes y estrategias de comunicación que van mucho más allá de un mero anuncio televisivo, entre otras áreas del sector.

En fin, que me enerva leer gilipolleces como esta. La campaña es mala y punto, igual que hay operaciones fallidas, abogados del diablo, dependientas sin don de gentes o cocineros sin sal. Dejen de dilapidar a una profesión y de culpar a todos sus miembros cada vez que alguien comete el error de lanzar una campaña como esta. 

Y ahora sí que sí, entre porro y porro: Feliz día de la madre.

2 comentarios:

  1. Bueno, quizá tenga razón en todo lo que ha expuesto, no lo se, solo soy un mero lector, pero personalmente creo que la publicidad actual que se hace en este país no tiene nada que ver con la de los años 90 por ejemplo, que creo, se encontraba entre la mejor del mundo, por lo tanto, algo de razón llevará el artículo del Huffington Post (aunque nunca es bueno generalizar). En definitiva, ojalá hubieran más "Michel Gondry" en el mundo de la publicidad de este pais. Un saludo.

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  2. Ah! y para muestra, un botón, marca de ropa y con un preservativo de por medio pero con otro enfoque totalmente distinto al de Desigual, uno de tantos trabajos geniales para publicidad realizados por Michel Gondry:
    https://www.youtube.com/watch?v=Uj6G1C6c0uw

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