jueves, 27 de marzo de 2014

Leona




Hace algún tiempo escribí un post titulado "Ten fe". Desde entonces, ese ha sido uno de mis post más leídos y reconocidos. Lo que nunca llegué a pensar es que terminaría convirtiéndose en una de mis mayores lecciones de vida, uno de esos consejos que terminas releyendo cuando tú te conviertes en la protagonista por segunda, tercera o cuarta vez... Sean las que sean.

Sin embargo, lo que de verdad he aprendido es que nadie muere de amor o desamor, aunque el sentimiento sea de auténtico desgarro y desamparo. Me he llegado a ver tendida en medio de la Gran Vía creyendo morir, borracha como una cuba y espantando a todos los vagabundos de la zona. Llegaron a decir que mis llantos se oían desde la estación de tren de Renfe. En fin... Qué puedo decir... Que el hecho de que alguien sea capaz de causar semejante dolor en ti es... Sencillamente hermoso, pero también arrollador. Lo mejor es tener una buena amiga al lado para pegarte un bofetón y decirte: "Levántate y compórtate como una mujer". (Gracias Morti).

Alguien me dijo una vez que la vida sólo te da aquello que eres capaz de soportar; resulta paradójico que justo en un momento de trance como este enciendas la televisión y lo que veas sea la última escena de una serie como "Sexo en Nueva York". Un cierre de fin de temporada que clama: "La relación más importante de todas es aquella que mantienes contigo misma". Efectivamente nos ocurren cosas para las que creemos no estar preparados, pero también suenan canciones, se oyen conversaciones, vemos imágenes... que le empujan a uno a seguir; pequeñas pistas camufladas que te indican qué narices debes hacer.

He amado, querido, me he enfadado, he sufrido desamores, desencuentros, decepciones... Cualquier palabreja que empiece por "de". He sentido perder el rumbo, la esperanza, las fuerzas para tomar de nuevo el timón de mi historia... Pero lo que nunca he perdido, pese a sentir lo contrario, es la autenticidad, mi intensa y caótica forma de ser. Esta feo decirlo de uno mismo, pero es así. Cada uno es cómo es, la vida nos forja, para bien o para mal. Y ahí esta la clave, la valentía que necesitas para decidir qué es lo que quieres y cómo o cuando lo mereces. 

Yo he aprendido a base de fallidas historias que quien no te quiera ver no es que esté ciego, es que simplemente no existes para él (o ella). Pero en mi mundo hay personas maravillosas y yo hoy me siento rodeada por alguna de ellas. Sé que tarde o temprano saldrá la pequeña fiera que todos llevamos dentro y le pegará una buena dentellada a la soledad para pedirle que se vaya por donde vino. Porque si algo hay en mi es una leona ansiosa por volver a salir. Prepárese mundo que pronto volverán a oírme rugir ;)



3 comentarios:

  1. ¡¡¡Yo ya te estoy escuchando rugir amor!!! ;) Y te veo, te veo aunque no estés a mi lado, porque necesito verte, porque necesito que existas. ¡Guauuuu Patri! Simplemente guauuuuuu, siempre al 100%, pura pasión, todo amor, AUTÉNTICA PATRI. Siempre sacas lo bueno de las cosas, ¡y lo haces cada vez más rápido amor, me alegra tanto leerte tan pronto! Eres realmente admirable y contagiosa, ¡leona! TE QUIERO

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  2. Lo bonito de leerte es que haces pensar y sentirte identificado con muchas de esas palabras.
    Sigue así y escucha tu interior que siempre es el que te dice la verdad.
    Un abrazo enorme y continua siendo tu misma.

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