miércoles, 31 de octubre de 2012

All this and heaven too...

Aquel claro 29 de agosto, el sol se había colado sigilosamente por las pequeñas y escuetas rendijas de la persiana que ocultaba su ventana. Aparente cotidianidad obcecada con ocultar grandes secretos a voces. Sentía el calor en sus mejillas, así que perezosamente se estiró enroscando los dedos de sus pies. Las sábanas rozaban su fina figura. Gimió.

Escuchó saltar un par de juguetonas tostadas en la cocina, la colada girando en el interior de la lavadora y el molesto rugir de la aspiradora. Sin quererlo, esnifó el olor a producto de limpieza que se colaba por debajo de la puerta. Ella lo que quería era colocarse con el olor a achicoria. Tan sólo con pensarlo, olió a café, sexo y tabaco de liar.

Pegó un salto de la cama, sufrió un breve mareo y se enfundó las zapatillas. Levantó la persiana, tirando de aquella cuerda con más fuerza que nunca. Deslizó su mano por el pomo de la ventana hasta que quedó completamente abierta. Entró una ráfaga de frescura. La piel de gallina y su cuerpo queriendo asomarse hasta la cintura. Apoyó las muñecas sobre la cornisa y se sentó en el alféizar de su inmortal refugio, donde aguardaba la más pura e inquebrantable libertad. 

Se oía el chapoteo del agua. El olor a ría, mar, roble, avellano y monte, la embriagó de nostalgia. Vio como las ramas de aquel, no tan viejo, sauce llorón apenas rozaban el suelo bajo el que se escondían sus tercos pies. Así que, sin duda que valiera la pena albergar, se sirvió de sus finas manos y con el camisón queriendo enseñar sus rodillas, se puso en pie. 

Miró al frente, abrió los brazos en forma de cruz, cerró los ojos y dejó balancear su cuerpo sobre el balcón de aquel quinto piso. Imaginó una vieja gran roca que mira al mar, dando la espalda a las olas que abanican la playa. Vio su rostro. Volvió a soñar. Los ojos se le inundaron de apacibles lágrimas. Hasta que su peso venció aquel pulso a lo terrenal y por fin, tal y como ella deseaba, su alma fue a parar al mar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario