miércoles, 4 de julio de 2012

La cima



Desde lo alto, sobre las nubes, uno alcanza otra perspectiva. Una mirada más pura, más virgen, más clara. Y todo lo de ahí abajo, se ve diminuto, prescindible, irrelevante. Los problemas se reducen a poco más que el silbido del viento. El alma se ilumina de espiritualidad, magia, e infinita tranquilidad. Hay quien lo llama cielo: divino, desconocido e inalcanzable. Yo prefiero llamarlo cima: terrenal, imponente, natural, soberbia, valerosa, sabia y alcanzable para quien, sin vislumbrarla, sabe que está ahí.

1 comentario:

  1. Saber que la cima está contigo, que te acompaña, que no es un destino, sino un camino, consigue que cada pasito que des te ilusione como a un niño y que lo agradezcas como un anciano. Es un lujazo disponer de la experiencia mientras somos jóvenes ;) y que te la recuerden es de agradecer, GRACIAS LOM ;)

    No importa lo lejos que llegues, sino la felicidad que dejas (y disfrutas) en cada paso

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