lunes, 7 de mayo de 2012

Zapatos raros, raros, raros...




Nada tienen que ver los zapatos que os vamos a enseñar a continuación con el famoso zapatito de cristal que perdió Cenicienta, pero la ocasión merecía la mención del famoso cuento de Disney. No siempre la rareza, la originalidad o la distinción son sinónimos de buen gusto o lograda trasgresión. Los zapatos de cristal, en el caso de la hermosa Cenicienta, lo fueron. Pero, ¿qué me decís de los que nos ha pasado una fisgona esta mañana? Nosotros no hemos podido evitar lanzarnos a la búsqueda de otros pares de calzado que corroboren, una vez más, cómo hay gente capaz de todo con tal de desencadenar sorpresa y lucir atrevimiento.

























No hay comentarios:

Publicar un comentario