jueves, 9 de febrero de 2012

Fotógrafos de la calle


Existen una serie de profesiones que colindan con la peligrosidad de los grandes eventos y acontecimientos de interés general. Sin embargo, resulta curioso cómo, el riesgo que conlleva, pasa desapercibido ante los ojos del espectador, atónito por lo que acontece, pero no por quién lo protege, lo cubre, lo controla o... lo fotografía.

Tanto es así que, cuando pensamos en un fotógrafo, nos lo imaginamos con cámara en mano, en un estudio repleto de focos y cosas interesantes y hermosas que fotografiar; o al paparazzi de turno acosando a las grandes estrellas con sus enormes "teles". Nada que ver con el fotógrafo que "hace la calle". Desmitificados y prejuzgados, parece que se les roba toda oportunidad de enselazar su profesión: guardar los instantes de lo que ocurre.


Me remito a los hechos, cuando el pasado martes, día en que nuestro Athletic se clasificó para la Copa, dos fotógrafos fueron agredidos indiscriminadamente por la Ertzaintza. Ocurrió sobre las 20.30 de la tarde. El autobús del Athletic se dirigía hacia San Mamés, arropado por seguidores rojiblancos antes del partido. Ante algún altercado e incidente, la policía autonómica vasca no se lo pensó dos veces y cargo sin contemplaciones.

Al fotógrafo de Argazki Press, Jon Hernáez, le destrozaron un objetivo, mientras Miguel Calvo (Mitxi), del diario El Mundo, acababa en el hospital con una mano seriamente dañada. Ayer, Mitxi, fue intervenido de un dedo de su mano derecha, cuya movilidad se podría ver reducida como consecuencia de la grave lesión.

El consejero de Interior, Rodolfo Ares, ha ordenado investigar la agresión y ha informado que se abrirá un expediente interno a uno de los efectivos. Sin embargo, este es un hecho aislado que sólo deja ver la punta de un iceberg que enfría con crudeza la consideración que tiene la sociedad, en los términos más generales de la palabra, por esta profesión en particular, la de fotógrafos de calle.


Y cabe si puede, reflexionar sobre cómo, mientras uno disfruta de un concierto, un partido... Un informador gráfico, se las ve y desea para hacer bien su trabajo sin resultar herido, verbal o físicamente. Y cómo esa y otras tantas profesiones, aparentemente comunes, se ven nubladas por lo que acontece o por la oscuridad de la noche, perdiendo así todo su reconocimiento y valía. Véase el farmaceútico de guardia o el de seguridad del metro.

Jon y Mitxi tenían solamente su cámara como arma de defensa cuando fueron arrojados a los leones. Lo que la Ertzaintza no sabía, es que detrás se esconde toda una profesión dispuesta a luchar por los derechos de quienes la ejercen. Mañana viernes, día 10, a las 13h en la base que la brigada móvil tiene en Durango, os invitamos a que participéis en esa instantánea de apoyo a los fotógrafos de la calle.

Pásalo.

1 comentario:

  1. Me parece perfecto que los periodistas y fotografos hayan decidido manifestarse por este hecho. Ahora bien no se que buscan, desde la Ertzaintza segun informan ya han abierto un expediente al agente infractor, que yo sepa desde la Ertzaintza nadie a hecho oidos sordos del hecho y por lo visto no ha habido otras agresiones a fotografos o periodistas, entiendo que los fotografos y periodistas realizan su trabajo normal con los riesgos sabidos de algunas situaciones, para mi entender el hecho ocurrido es algo casual y no habitual, por lo que noentiendo esta manifestacion.

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