viernes, 14 de octubre de 2011

El camino


El la inició como una aventura para acompañar a su mujer. Al principio llevaba su Ipod, e iba escuchando música clásica, Beethoven, Tchaikovsky y Rachmaninoff. Pero poco a poco el camino le fue atrapando y le metió en él. Sus palabras son claro reflejo de ello:

"A tal grado que ya no necesitaba escuchar la música, porque escuchaba al camino, y el camino se volvió parte de mi y yo sentía que cada vez me volvía parte del camino. Empecé a apreciar el canto de los pájaros, los amaneceres y las salidas de los pueblos y de las pequeñas provincias en solitario, escuchando sólo el andar de mis pasos y el golpe de mi bastón. Disfrutando los árboles, como mudos testigos del andar de los peregrinos, sintiendo el viento, el sol, la lluvia, así como el correr de los ríos, como parte del camino, que se fundía en una sola pieza conmigo.

A lo largo del andar, parecía que todo era igual: la gente, los albergues, los brechas, las carreteras, la comida, etc. Pero al mismo tiempo me di cuenta que cada cosa que veía, tenía su encanto propio, y que era diferente, que le daba ese porqué querer seguir caminando. En ese andar encontré gente de muchas partes del mundo, charlé con muchas gentes y sentí que todos eran parte del camino. No había edades, religiones, credos, nacionalidades, todos eramos "el camino.

Así cruce por hermosos pueblos medievales, campos de vid, bosques, llanuras, campiñas, campos de hortalizas, etc. Comíamos lo que el campo nos daba, manzanas, melocotones, nueces, y bebíamos agua de los bebederos y de los ríos; disfrutamos los albergues, porque compartíamos de la manera más sencilla y elemental con mucha gente, sin ataduras, recordando y aprendiendo la importancia de la tolerancia en nuestro vida diaria con los demás.

Para mi mujer y para mi, como pareja, fue una experiencia increíble, de renovación personal en nuestras vidas. Nos dimos cuenta que ya habíamos perdido ese poder disfrutar juntos lo sencillo de la vida y que "el camino" es capaz de devolverte".


Gracias por dejarme tomar prestadas vuestras palabras y vuestra foto, amigos de México y Sevilla ;-)

2 comentarios:

  1. Gracias Patri (y amigos del camino de Patri ;) ) por compartir con nosotros una de esas bellas vivencias que la gente tiéne en el camino, sea el de Santiago, sea el de cualquier otro ;)

    Hace poco escribí estas palabras a un amigo, y ahora me las escribo a mí misma ;) "Te pediría que pararas un poco, y que trataras de dedicarte un poco de tiempo a ti mismo, pero creo, que a día de hoy, es mucho pedir, ¿no? vas demasiado deprisa. Sólo espero que algún día lo hagas, que pares para coger carrerilla ;) Es como una buena presentación que hay que hacer en el trabajo, si le dedicas tiempo primero saldrá estupendamente, si la haces sin preparar, saldrá, pero no tan bien... lo mismo, si vives deprisa, sobrevives, si te paras un poquito, pasas tiempo contigo mismo, piensas positivo y sacas lo mejor de lo que tiénes, vives"

    Caminante no hay camino, se hace camino al andar ;)

    ResponderEliminar
  2. Fue una experiencia maravillosa e inolvidable. No podia haber ido con mejor compañia!!!! como dice aitzi...

    Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

    Volvere!!!!

    ResponderEliminar