miércoles, 27 de abril de 2011

Eutanasia arquitectónica





































































































¿Viejo o nuevo? ¿Antes o ahora? Esa es la verdadera única cuestión en cuanto a arquitectura se refiere. Yo no entiendo mucho y lo cierto es que no me gusta hablar de lo que no sé, pero este tema en particular me ha tocado... la fibra sensible.

Soy una apasionada de las antigüedades, de lo viejo, lo mundano, pretérito, lejano y añoso. Lo sé, lo sé, no suena nada bien. Pero lo cierto es que existe el nefasto error generalizado de confundir lo viejo con lo feo, lo anticuado y prescindible. Y de relacionar lo nuevo, con lo bonito, lo lucido y necesario. Y aquí es cuando debería sonar como en los concursos televisados: "Enggggggg, ERROR".

Este aspecto se puede aplicar al campo de la arquitectura. Recientemente, he escuchado dos noticias. Una buena y otra mala.

La mala. El edificio del RAG (foto nº4) se vendrá abajo para dar cabida a una bonita, moderna y costosa área residencial. Noticia (El Correo Digital). Opiniones en forma de post (arquitectamoslocos.blogspot.com).

27 de julio de 2005. Aunque llevaba días sin funcionar, la gasolinera del RAG cerró definitivamente el 27 de julio de 2005. Puso fin así a 83 años de actividad, cuya peligrosidad denunciaron de forma reiterada los vecinos.

Recalificación. El pleno del Ayuntamiento de Bilbao informó el 25 de enero de 2007 de la orden foral que aprobó definitivamente la modificación del PGOU para la recalificación del solar.

La buena... (que curiosamente no es actual) es que van a declarar monumento cultural al parking de Indautxu (foto nº6). Véase la noticia aquí.

Documentándome, sin embargo, he conocido la existencia de grandes obras arquitectónicas en la ciudad de Bilbao que han tenido tanto la mala como la buena suerte de ser derruidos o conservados. Es el caso del edificio Ideal cinema (foto nº5), cuya fachada yo no pude ni llegar a vislumbrar, y del Hotel Indautxu (foto nº 3), donde hace poco descubrí que había nacido mi madre.

En este punto, es donde entra en juego la fina línea entre lo que está bien o mal. Si se deben conservar, o no, edificios que a unos les parecen arquitectónicamente válidos y a otros no. Si son igual de dañinas "las adaptaciones" que se hacen de algunos edificios, como en el caso de las torres Izozaki en el antiguo Depósito Franco (fotos nº 1 y 2). O si el valor histórico debe llevar la voz cantante, al margen de lo estéticamente agradable, independientemente de cómo acabe la historia.

Me pregunto si estaremos presenciando una eutanasia encubierta y masiva de nuestros edificios más simbólicos por no pararnos a escuchar lo que nos cuentan las fachadas.

2 comentarios:

  1. Bilbao en su momento, pese a ser una ciudad industrial, oscura y triste... contaba con unos edificios preciosos y monumentales que algunos iluminados se encargaron de derribar para levantar verdaderas vergüenzas arquitectónicas.

    Te recomiendo que investigues, por ejemplo, como era antes la Plaza de Indautxu, donde hemos quedado hoy.

    En su momento, la restauración y conservación de esos preciosos edificios que tenia Bilbao, le convertirían a día de hoy en un destino obligatorio y admirado en medio mundo.

    En fin... que me pongo de mala hostia cada vez que veo fotos antiguas de Bilbao e intento comprender que demente/s han permitido el derribo de ciertos edificios para luego levantar en su lugar auténticos mojones.

    Yo si fuese alcalde derribaría ciertos edificios nuevos, para reconstruir los que en su día tiraron.

    Aún nos queda mucho que aprender del norte de Europa...

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  2. Bilbao ha cambiado mucho y hablando de este tema, aprovecho prara animaros a verlo de la mano que se ha expuesto en la Expo de Shanghai. Unos pocos dias más en la Alhondiga de Bilbao. Para más información: http://www.alhondigabilbao.com/web/guest/554/-/journal_content/56_INSTANCE_e7Cx/10140/437642?last-page=%2F

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