sábado, 2 de octubre de 2010

Merecer la pena

No entiendo por qué me gritaste, por qué me tiraste al vacío después de tanto tiempo juntos, por qué te empeñaste en olvidar, a conciencia. No entiendo de que tienes tanto miedo; no me culpes por querer estar contigo, culpate a ti por no tener el valor de sentirme cerca. Deja de mentirte, de mentirnos. Sabes que bajo esta careta de normalidad y buena educación se esconde un rostro repleto de llantos enfurecidos. Porque hay cosas que duelen y que a ti no te afecten no significa que no hieran. No todo puede ser cómo tú quieras, cuando tú desees. No todo puede salir a mi antojo; sé que no debí querer hacer de nuestra historia una peli de amor. Deja de engañarme diciéndome que no eres bueno para mi. Deja de prometerme el cielo el primer día para colarme en el infierno el segundo. No me provoques, no me busques la boca porque sabes de sobra que encuentras en ella sapos y culebras cuando precisamente nos ponemos a hablar de nosotros. Y no quiero, no quiero cosas en tu cara, ni en la mía. Sólo quiero quedarme con los buenos recuerdos, con esa persona de la que un día me enamore. Quiero quedarme con tus besos, abrazos y caricias. Tirar los regalos, los detalles, tirar toda esa mierda que guarde un día en la trastienda. Para que cuando un día me pregunten por ti pueda contestar, con real y palpable sinceridad, que mereció la pena.

4 comentarios:

  1. Ole, ole y oleeee!!!

    Si es que... no hay nada mas complicado de entender que el amor de un hombre por una mujer!! No hay forma de saber que les pasa por la cabeza...

    Moni

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  2. Estoy de acuerdo contigo...son tan simples que no entiendo como lo complican todo...

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