domingo, 14 de febrero de 2010

En un día llamado San Valentín


¡Qué asco!

Te han dejado y tienes el corazón roto. ¡Qué asco! Qué asco te da el amor, los besos y abrazos entre enamorados. Vas por la calle y no ves más que parejas, que se quieren. Y se miran a los ojos mientras ponen cara de tontos. Se abrazan, se besan y se vuelven a mirar a los ojos. Ojos brillantes. Y si te propones leer lo que dicen sus labios te percatarás de un empalagoso "te quiero". Y si te fijas un poco más leerás en sus labios: "yo más, no yo más, no yo más..." Y así hasta que dices: Adiós, me cambio de acera. Pero están en todas partes: sentados en un parque, despidiéndose en una parada de autobús, en las terrazas de los bares, en los portales y en la discoteca del sábado noche.

¡Qué asco! Cuando les ves te sientes sola. Y piensas que probablemente les darás pena. ¡Qué incomoda te sientes! Pero no pasa nada, no, ¡faltaría más! Tus amigas te llevarán al cine a ver una película de amor, de esas en las que una fea o desgraciada consigue a un chico guapo que la quiera. Sales del cine pensando que tarde o temprano eso mismo te pasará a ti. Ilusa. ¡Anda que no te queda tiempo sufriendo! Intentando olvidarte del anterior. Hasta que llegue un chico de esos que yo denomino "puente". El chico clavo. El chico que te ayudará a olvidarte del anterior, al que le romperás el corazón para vengarte del sexo masculino.

Entonces llegará un momento en que seguirás estando sola, pero contenta. Te acostumbrarás a estar sin pareja cuando menos te lo esperes. Y entonces no te interesarán los hombres. Incluso animarás a tus amigas a que sigan tu ejemplo y cuando no lo hagan también ellas te darán asco, o mejor dicho, pena. Autoengaño, creo yo. Pero es algo por lo que tarde o temprano todas pasamos. Y entonces ya no vemos tantas parejas por la calle y aunque lo hagamos no nos afecta. Lo hemos superado. Y cuando menos te lo esperas... ¡Pum! Otra vez. Un chico que te hace "tilín". Y de nuevo el tonteo, ¡cómo nos gusta eso! Pero tu insistirás en que no quieres nada, que eres libre. ¡Y un carajo! Como dice el refrán: "basta que te pongas debajo de una encina para que un pájaro te cague encima".

Y así una y otra vez. Hasta que por fin encuentres a ese príncipe azul con el que llevas soñando desde que jugabas con las barbies o a "papás y mamás". Cuando tengas un piso, un sueldo y hayas madurado lo suficiente como para poder soportar la cruda realidad: que los principes destiñen. ¿Y hasta entonces qué? Pues ajo y agua. Se repetirá este mismo ejemplo una y otra vez. Te darán asco las parejas, la situación y si te descuidas hasta tú misma.. Y así una y otra vez. Unas peor y otras mejor. ¡Qué asco! Pero qué bonito y qué feliz eres cuando lo tienes, entonces nada te da asco.

4 comentarios:

  1. amor,amor.....pasas la niñez jugando, la adolescencia probando y cuando te estas haciendo adulta te das cuenta de lo que kieres y vives preocupada porque igual no lo encuentras nunca...kiero creer que existe el amor verdadero, nose como se llama, ni que esta haciendo ahora xo intentare estar alerta,no kiero que el tren vuelva a pasar x la estación y no subirme a él x miedo a que esta vez no salga bien.si es amor.....sera bueno sin duda y lo sabras.

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  2. Los príncipes destiñen, porque nunca fuimos príncipes azules ni mujeres perfectas, pero sí somos todos seres únicos. Tú eres una joya, y no esperes ningún 14 de Febrero ni ningún hombre para saberlo, aunque sé que siempre suena bien que alguien te lo diga.

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  3. Los príncipes no destiñen, simplemente no existen. En vez de buscar al "hombre perfecto", en genérico, ¿por qué no pruebas a buscar al hombre perfecto para tí? Ese que tenga las virtudes que consideras indispensables y los defectos que creas tolerables.
    Cada vez que conoces a alguien tú misma realizas una evaluación inconsciente de esa persona. Mi consejo es que lo hagas de forma consciente y que, si conoces a alguien así, le des una segunda oportunidad antes de descartarlo.
    En cuanto al corazón roto, ya que te gustan los refranes tengo uno chino para tí: "caete 7 veces, levántate 8". La única cura es ser fuerte y tener paciencia, pero no permitas que nada te amargue.
    P.D. Escribo este comentario con un banner al lado que anuncia candados del amor, yo creo que eso ya es recochineo XD

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  4. Me das miedito Patri, de mala leche tienes que dar mucho mierdo!!! ;) pero en ningun caso asco, eso te lo garantizo ;) Me gusta el texto, porque tiene fuerza, tú fuerza, pero te prefiero ahora que tienes ese amor que antes te daba "asco" ;)

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