lunes, 28 de diciembre de 2009

Y uno aprende...


Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende...

que el amor
no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas
 con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende...

a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes,
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende... que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende...

que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada adiós uno aprende.


POEMA Jorge Luis Borges
FOTOGRAFÍA Jaime González

3 comentarios:

  1. Has elegido un perfecto poema. Si lo hubiera encontrado yo, te lo habría recomendado. Sigue aprendiendo, fisgona, sigue creciendo.

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  2. como es posible que un poema recoja tantas verdades???me encanta!

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  3. Y uno aprende a no tropezar dos veces con las misma piedra.

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